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Diario de una derrota

¿Por qué lo hacéis? ¿Para qué? Acaso os causa placer, disfrutáis viendo caer a los que eran vuestros aliados, o al menos lo creían. Qué clase de ser repugnante y asqueroso sois. Llegáis para conquistar, derrumbar las más altas murallas y  haceros con el control. Mientras el otro líder esta sumido en un gran sueño.

Pasa el tiempo, y llega un día que os cansáis, os aburrís. Entonces decidís sustraer toda riqueza existente allí, huir como cobarde, y dejar a vuestro pasó un yermo y árido terreno sin vida. Ya nadie vitorea en las calles, ni comercia con el ganado… ¿Quién dará de comer a los pobres ciudadanos, o defenderá ese desierto de otros entes como vosotros?

Suele pasar que el más noble despierte, a veces hundido, otras en cambio furioso, y apestar de su infortunio decide atacaros, ya que desea veros sufrir.

Sin embargo otras veces no levanta, y sigue dormida, solo el altísimo sabe cuando despertará.

Potatopopov, hacia vuestra Merced