Publicado en Proyecto Sacheto

La Campaña Septembril (7): Lukó

Resultado de imagen de puesta de sol

http://webalia.com/fotos-paisajes/puesta-de-sol-en-azul-y-rojo/gmx-niv89-con4966839.htm

Antonio estaba a punto de atreverse a hacer el movimiento, cuando, repentinamente, fuera de la tienda de campaña comenzó a armarse un gran jaleo.

-¿Qué ocurre allá fuera? -preguntó extrañada, Fanni.

-No tengo ni idea. Salgamos con cautela. No nos vayan a estar atacando…-murmuró el emperador y levantó con suavidad la tela para mirar.

El campamento estaba hecho un jolgorio. Centenares de soldados corrían echando tiros al aire y festejando algo que el ruido de las conversaciones no dejaba oír. Fanni y Antonio se miraron sorprendidos hasta que, repentinamente, la figura de una mujer se presentó ante ellos. Las dos rosas que siempre se empeñaba en llevar en el pelo la delataban: Viuli Akue, la general que unos días antes el emperador Antonio había mandado unos días antes en busca del ejército prafercho.

-¡Viuli! ¿Ha…ha…has conseguido vencer?-se sorprendió Antonio.

-¿Vencer, señor? -murmuró la mitarcha, con el mismo aire de cierta arrogancia que siempre despedía tras cada victoria. -A pesar de ciertas bajas, pusimos en fuga a Çoan. Para ser exactos, pude mandar ciertas tropas en su persecución y se toparon con las javienses.

-¿Con esa escoria traidora? ¿Cómo terminó?

-Como tienen que haber acabado, muertos. Así mismo, al parecer Dusarle consiguió vencer a Antonino en persona. Todo su pueblo le pide urgentemente que firme una paz con nosotros.

-Habrá paz cuando Javi sea provincia mitarcha. Hasta entonces, será la guerra. -Antonio meditó un instante. -Por cierto, ¿el castillo de Lukó vuelve a ser nuestro?

Resultado de imagen de castillo de neuschwanstein nevado

http://puzzleforum.forumcommunity.net/?t=55309309

Viuli ni siquiera necesito contestar. Justo en ese momento, unas quejas rompieron la alegría. Un hombre rechoncho, con la barba descuidada y el pelo cano, pero con ropas nobles, apareció en ese momento tirado por dos soldados. El tratamiento no debía gustarle demasiado, porque se iba quejando hasta de la forma en que se afeitaban:

-¡Soltadme ya, estúpidos! ¿Quién os creéis que sois para tratarme de esta…-de repente, la mirada se le quedó lívida al encontrarse con el emperador. -Hombre, …. esto, buenos días, señor, ¿qué tal se encuentra?

-Podéis dejarle en el suelo. Por favor, id a lavaros las manos -los soldados obedecieron lo de soltarlo, pero se quedaron expectantes de lo que pudiera pasar. -Buenos días. Justo estaba pensando en hacerte una visita a Lukó.

-Oh, bueno, eso era pro… proba…-mientras lo decía, intentó ponerse en pie.

El emperador se tiró repentinamente sobre él y lo tiró al suelo.

-No te he dado permiso para que te levantes. De hecho, no lo vas a hacer. ¿Viuli, cuál es el castigo por traición en Mitarch?

-La muerte, señor.

-De acuerdo, Juan -suspiró el emperador, casi como si aquello le aburriera. El gobernador de Lukó estaba aterrorizado, pero fingía manteber la calma. -Una pregunta así sin intención, ¿Cómo te gustaría morir?

-¿¡A mí?! En mi cama tranquilamente -intentó el gobernador de Lukó meter humor, pero a nadie le importó.

-De acuerdo… Fanni, ¿tú qué opinas?

-¿Yo? -La marquesa de Parfia salió de su ensimismamiento. -Eso tengo que dejároslo, majestad.

-Y yo te lo vuelvo a dejar, marquesa. ¿Cuál opinas que es la mejor muerte? Descuartizamiento, ahorcamiento, fusilamiento….

Los ojos de todos los soldados se clavaron en Fanni.

Resultado de imagen de mujer dudosa 1800

http://www.jotdown.es/2015/04/las-cuarenta-mujeres-mas-guapas-de-la-historia-de-la-pintura/

Fanni no podía meditar. Era fácil decir cualquier muerte al azar, pero no hacerlo sabiendo las consecuencias. A diferencia de los que la miraban, ella no era soldado. No podría vivir sintiéndose responsable de su muerte.

-Señor…

-¡Opina que debo salvar la vida! Una gran opinión, sí se me permi…

-Tu te callas -la mirada fría de Antonio acalló al gobernador, antes de volverse sobre Fanni. -¿Sí, querida?

-En realidad, señor, opino lo mismo que el gobernador. Que debería salvar la vida.

Una irritación general recorrió a todos los presentes. Solo el emperador, con la mirada aún gélida, mantuvo su expresión sin cambios.

-¿Es tu última palabra, marquesa?

-Sí, señor, creo que sí.

Antonio meditó unos instantes en silencio.

-De acuerdo. Que este hombre permanezca arrestado.Ya veré luego si respeto tu voluntad.
    Por favor, si te gusta este contenido, comenta, dale ‘me gusta’, síguenos y/o comparte. 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s