Publicado en Proyecto Sacheto

Carta de Despedida

                   Cuando se quiso dar cuenta, Alesandri estaba dormida. Jain se había zambullido tanto en su historia que no se había dado cuenta de que su pequeña estaba desde hacía rato continuando el sueño que había interrumpido en el parque. Cada poco tiempo se daba una vuelta, tiraba un poco la manta y murmuraba frases incomprensibles que le estaría diciendo a sus amigos del sueño. Enternecida, su madre le acomodó un poco la almohada, que había dejado apoyada contra la pared, y se dispuso a ir.

                                -Buenas noches, tesoro-susurró, levantándose con cuidado de no despertarla.

                                -Klu ghp, misni pai-murmuró la niña entre sueños.

                                 Jain sonrió y tomó el candil de la pared. Cuando aquella habitación era la suya mientras estaba encinta (no soportaba dormir con su marido y una tripa enorme a la vez) trasladó su lamparita con ella, pero como poco después le regalaron otra , decidió dejársela a su hija para que tuviera luz por las noches, cuidándose, no obstante, de mantenerlo fuera de su alcance, poniéndolo bastante arriba. Aunque ella no era mucho más alta, podía cogerla con facilidad, como hizo. Se desplazó hasta la puerta cuando, repentinamente, se encontró con una sombra en la puerta. Del susto, casi soltó el candil.

                                 -¡Pier!-suspiró enfadada-¡Siempre te las apañas para asustarme!¿Qué haces aquí?                                                                                            

                                – No podía sin ti-le dijo, acariciándole el cabello.-¿Podría tu bella presencia volver a acompañarme?                                             

                           -En seguida-sonrió y miró a Ali, que descansaba plácidamente sobre su lecho-Estaba ayudando a otra a dormirse.                        

                           – Que tierna esta cuando duerme, ¿no crees?        

                                                                                 – Sí, mi amor. Pero ahora necesito dormir… y ver otra cosa tierna-ambos rieron por lo bajini y se encaminaron hacia la habitación 

Este blog fue fundado por un compañero, el cual me invitó a participar . Tras experimentar, con resultados dispares, con La Paloma, el cuento para un concurso literario que nació muerto, opté por probar suerte con los cuentos del Proyecto Sacheto. Tras un julio esperanzador, agosto me ha devuelto a la realidad: días sin una sola visita, el absoluto silencio de los que leen mis entradas y, en general, el cansacio de escribirlas en el calor veraniego sin que nadie se digne siquiera a comentar me aburre. Por tanto, doy por terminada , hasta nuevo capricho, esta serie, y momentáneamente, mi participación en el blog. Si deseas que esta serie prosiga, o tienes sugerencias de lo que te gustaría ver, por favor, hazlas saber debajo, tanto para alabar el blog como para decir que mi parte es una basura. Es fácil, no cuesta, pero supone una ayuda inestimable. Si te gusta curioso10, ¡por favor, comenta!

 

 

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2 comentarios sobre “Carta de Despedida

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